Timoteo y los ladrones de canciones / Timothy and Thieves Songs (La Mota De Polvo) por Jose A. Esteban

Timoteo y los ladrones de canciones / Timothy and Thieves Songs (La Mota De Polvo) por Jose A. Esteban

Titulo del libro: Timoteo y los ladrones de canciones / Timothy and Thieves Songs (La Mota De Polvo)

Autor: Jose A. Esteban

Fecha de lanzamiento: May 30, 2006

ISBN: 8495423421

Editor: Producciones Agruparte

Jose A. Esteban con Timoteo y los ladrones de canciones / Timothy and Thieves Songs (La Mota De Polvo)

Timoteo y los ladrones de canciones / Timothy and Thieves Songs (La Mota De Polvo) por Jose A. Esteban fue vendido por £28.30 cada copia. El libro publicado por Producciones Agruparte.. Regístrese ahora para tener acceso a miles de libros disponibles para su descarga gratuita. El registro fue libre.

Descripción: TIMOTEO Y EL LADRON DE CANCIONES (La Mota de Polvo Nº24) (+CD) ESTEBAN USANO J.A. AGRUPARTE PRODUCCIONES LECTURA A partir de 7 años. En un pueblo desaparecen misteriosamente las canciones Cuento musical de José Antonio Esteban Usano Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, dirigida por Joachim Harder Ilustraciones de Alicia Cañas Narración de Fernando Palacios Pues bien, en este afortunado lugar vivió Timoteo, el protagonista de este cuento. Timoteo era un niño bastante normal: ni muy alto ni muy bajo, no era lo que se dice feo ni tampoco muy guapo; tan sólo, quizá, un poco delgaducho. Sin embargo poseía una clara inteligencia, una mente aguda con la que descubría cosas que nadie, y mucho menos los demás niños, era capaz de ver. Timoteo tenía una gaita que le había regalado su abuelo. Con ella el niño se entretenía horas y horas por lo que, a fuerza de tanto tocar, se convirtió en todo un virtuoso. Muchas veces se juntaba a tocar con su abuelo, que era un excelente flautista y organizaban conciertos a los que iba mucha gente. Un día a Timoteo le empezó a suceder algo muy extraño. Algunas de las canciones que aprendió a tocar... ¡se le habían olvidado! Aunque mejor habría que decir que no querían salir de su gaita, porque él recordaba exactamente cómo eran, pero cuando trataba de hacer sonar una de ellas, por mucho que lo intentase, del instrumento surgían sólo sonidos extraños y pitos sin sentido que le dejaban completamente desconcertado